Hotel bien situado frente al casco antiguo de Albi, junto al río, con parking en superficie (de pago) y a un paso del casco histórico.
Personal atento
Buen desayuno, y buen restaurante para cenar
Contraté habitación con vistas, pero las ventanas eran muy bajas, había que agacharse para ver las vistas.
La habitación aunque estaba bien era un poco pequeña y con moqueta
Los pasillos del hotel son terribles con estética ochentera para nada de un hotel moderno de 4 estrellas.